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¿Te imaginas un celular con batería eterna?... De seguro ya lo tienes en casa y no lo sabes

Para la mayoría de nosotros es imposible salir de casa sin el celular. Pero Rafael Baldayac propone en esta columna sobre la presencia de un importante texto que muchos tenemos en casa y que, si lo utilizamos con regularidad, podría servirnos como manual de vida. 
Rafael Baldayac
Mi Tierra News

La historia de la telefonía celular se remonta a los años 1940s cuando, motivada por la Segunda Guerra Mundial, la empresa Motorola desarrolló un teléfono móvil llamado el Handie Talkie H12-16. Aquel aparato utilizaba ondas de radio que para ese entonces no superaban los 60 MHz (unidad de frecuencia en Megahertz = 1 millón de hertz).

Desde este momento y hasta principios de los años 1980s, diversas compañías trabajaron para desarrollar un mejor sistema de comunicación a distancia para el público general y, como sabemos, eventualmente lo lograron.

Esto confirma que la historia del celular está estrechamente ligada al desarrollo y evolución de la radio. Los primeros teléfonos móviles eran demasiado grandes y pesados, por lo que su uso se restringió en principio a vehículos. Generalmente el aparato se instalaba en la cabina y en el baúl se ponía un equipo de radio.

Originalmente el servicio no fue muy popular debido a su alto costo. Posteriormente se redujo a una unidad portátil (tipo ladrillo), y finalmente al tamaño de bolsillo que utilizamos hoy.

Hace dos décadas, los teléfonos celulares se usaban solamente para hacer llamadas. Hoy, sin embargo, en nuestros bolsillos poseemos supercomputadoras inteligentes, con múltiples aplicaciones que nos permiten ejecutar varias funciones a la vez como escribir, jugar, tomar fotos y videos, ver televisión, acceder a noticias y un sinnúmero de funciones más.

El celular se convirtió en una verdadera oficina portátil. Y, para bien o para mal, vivimos en un mundo dominado por la tecnología, en medio de una nueva era de la comunicación. Los equipos electrónicos se han convertido en una parte "indispensable" de nuestras vidas.

Para muchos, se nos hace difícil estar comunicados sin internet. El acceso a una red celular o de "Wi-Fi" nos permite con tan solo marcar un número encontrar a la persona con quien queremos hablar, sin importar en el lugar del mundo donde se encuentre. 

Entonces, ¿por qué a veces nos cuesta comunicarnos con Dios?... ¿Se imagina qué pasaría si tratáramos nuestra Biblia de la misma forma en que tratamos a nuestro teléfono celular?

¿Llevaríamos los textos de Dios en la cartera o el bolsillo?; ¿le diéramos una ojeada varias veces al día? Hoy nadie sale de casa sin su celular. ¿Regresaríamos a buscar la Biblia si la olvidamos en algún lugar?

¿Le enviaríamos mensajes a nuestros amigos?; ¿la trataríamos como si no pudiéramos vivir sin ella?; ¿la regalaríamos a nuestros seres queridos, para estar comunicados con ellos?; ¿la llevaríamos cuando viajamos, así como en casos de emergencia?

Contrario al celular, la Biblia jamás se queda sin señal. Nos podemos conectar con ella en cualquier lugar del mundo. No hay que preocuparse por la falta de minutos, porque Jesús ya pagó la cuenta y los créditos no tienen fin. Y lo mejor de todo: no se corta la comunicación y la carga de batería es para toda la vida.

¿Por qué no darle mayor prioridad a la Biblia, el Manual de Vida de Dios en vez de a las nuevas tecnologías? A final de cuentas, lo que Dios nos ofrece es eterno.

"TELÉFONOS DE EMERGENCIA"

  • Cuando estés triste, abre tu Biblia y "marca" Juan 14.
  • Cuando las personas hablen de ti, "marca" el Salmo 27.
  • Cuando estés nervioso, "marca" el Salmo 51.
  • Cuando estés preocupado, "marca" Mateo 6:19, 34.
  • Cuando estés en peligro, "marca" el Salmo 91.
  • Cuando Dios parece estar lejos, "marca" Salmo 63.
  • Cuando tu fé necesita ser fortalecida, "marca" Hebreos 11.
  • Cuando estés solitario y con miedo, "marca" el Salmo 23.
  • Cuando estés duro y crítico "marca" 1 Corintios 13.
  • Para saber el secreto de la felicidad, "marca" Colosenses 3:12-17.
  • Cuando te sientas triste y solo, "marca" Romanos 8:31-39.
  • Cuando desees paz y descanso, "marca" Mateo 11:25-30.
  • Cuando el mundo parece más grande que Dios, "marca" el Salmo 90.

Anota en tu agenda esta lista de números especiales. A lo mejor puede ser importante en algún momento de tu vida. Y compártela con otros. Puede ser que algunos de esos números de emergencia en algún momento salven una vida.

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